Desde el Grupo de
Hidrogeología de la Universidad de Zaragoza,
bajo la dirección del profesor Dr. José Ángel
SÁNCHEZ NAVARRO se está realizando
un conjunto de estudios hidrogeológicos
al objeto de evaluar la incidencia que
la explotación del yacimiento de magnesitas
de Borobia (Soria) pueda tener sobre los acuíferos
de la zona y sobre los ríos con ellos
relacionados.
Una primera y principal conclusión es
que la explotación minera tiene efectos
negativos sobre el Dominio Público
Hidráulico que son graves e irreversibles,
afectando tanto a acuíferos como a ríos,
con incidencia en abastecimiento de agua a poblaciones,
abastecimientos agrícolas y ganaderos,
y medio ambiente relacionado (geomorfología
de cauces, fauna y flora acuática)
La explotación minera prevista se realiza
a cielo abierto y se extiende por toda la cabecera
del río Manubles, al pié de la Sierra
del Tablado, afectando a sus fuentes de nacimiento.
Las labores de arranque, mediante perforación
y voladura con explosivos, se realizan directamente
sobre las dolomías del Cámbrico que
son el único acuífero que existe
en esa zona.
El acuífero dolomítico es la actual
fuente de abastecimiento de la localidad de Borobia,
no existiendo alternativa similar en cuanto a coste
y calidad del agua. Este acuífero es también
el que garantiza los caudales de base del río
Manubles en su cabecera, constituyendo a su paso
por Borobia un río de excelente calidad
química y de agua limpias y transparentes.
Entre Borobia y Ciria las aguas del río
Manubles se infiltran en el acuífero carbonatado
del Jurásico, drenando subterráneamente
tanto hacia el manantial de Aranda de Moncayo (cuenca
del Aranda), como hacia los manantiales de Berdejo
y Bijuesca (cuenca del Manubles) donde constituyen
el segundo y definitivo nacimiento del río
Manubles, ya en tierras aragonesas. Consecuentemente, las
afecciones sobre las aguas de la explotación
minera incidirán tanto sobre la cuenca del
Manubles como de la del río Aranda.
Para describir las afecciones ligadas al medio
hídrico se han considerados tres zonas diferentes:
CABECERA
DEL RÍO MANUBLES: lugar de
emplazamiento de la explotación minera
y cuenca del río aguas arriba de Borobia
RESTO
DE LA CUENCA DEL RÍO MANUBLES
CUENCA
DEL RÍO ARANDA, desde del manantial
de Aranda de Moncayo
Se
señalan las siguientes afecciones y
riesgos ligados a la actividad minera:
Desaparición de la actual
red fluvial por modificación
de la topografía, incidiendo tanto
sobre los barrancos de la vertiente sur de
la Sierra del Tablado, como en el río
Manubles colector natural de todos ellos.
Desaparición del
cuerpo dolomítico carstificado que constituye
el único acuífero de
la cabecera del río Manubles
Desaparición de los manantiales que
alimentan al río Manubles y que sirven
de abastecimiento a la localidad de Borobia,
desaparición de muchas y extensa zonas
de rezume origen de pastos húmedos muy
característicos de la zona.
Afección a la disposición
de la superficie freática:
La geometría de la explotación
minera le obliga a trabajar por debajo de
la actual superficie freática,
lo que conlleva una modificación
de la misma, sea por drenajes o
bombeos, cambiando sustancialmente
el régimen de caudales del río
Manubles.
Tanto las
labores mineras, como la planta de tratamiento
con hornos de calcinación
de la magnesita, requieren de importantes
volúmenes de agua que finalmente
serían detraídos de los caudales
circulantes por el río.
La evaporación
del agua en las balsas mineras y en posibles
oquedades rellenas de agua (lagunas mineras),
constituyen otra pérdida
relevante del volumen de agua al río
Manubles.
Los movimientos
de tierra, su transporte y acumulación, supone una movilización
de partículas que incidirán drásticamente
sobre la turbidez del río, dejando de
ser un río de agua transparente para
ser un río permanentemente turbio.
Las aguas
de drenajes, recogida en cunetas, y en general
de escorrentía sobre taludes
y escombreras darán lugar a aguas de
elevada turbidez, mayor mineralización,
especialmente en calcio y magnesio, y posible
presencia de elementos químicos como
hierro, manganeso, bario…, en
cantidades indeseables.
Los cambios
físico-químicos
de las aguas, junto con las variaciones en
el régimen de caudales afectarán
irreversiblemente a la actual fauna y flora
ligada al río, manantiales
y zonas de húmedas.
Los vertidos a
pesar de su obligado tratamiento y autorización, constituyen
un riesgo permanente sobre la totalidad de
la cuenca del río.
La presencia
de balsas mineras supone
un riesgo por rotura que afecta
incluso a las personas, como sucedería
en la localidad de Borobia.
Las emisiones a la atmósfera,
tanto de la planta de tratamiento como la que
corresponde a la actividad minera, tendrá su efecto
negativo en las características físico-químicas
del agua de lluvia.
Actualmente
la infiltración del agua del río
entre Borobia y Ciria hace que el Manubles sea
un río discontinuo, por lo que la conexión
entre la cabecera y el resto de la cuenca se
hace a través del acuífero carbonatado
del Jurásico, sólo ocasionalmente
en fuertes lluvias el río es un cauce
continuo.
Con el aumento de la turbidez de las aguas (sólidos
en suspensión) es previsible una progresiva
impermeabilización del cauce entre
Borobia y Ciria (por decantación), con una drástica
disminución de la recarga del acuífero y
una mayor circulación del agua superficial.
La disminución
de la recarga provocará una disminución
de los caudales en los manantiales y
la circulación superficial favorecerá que
el deterioro físico-químicos
de las aguas en cabecera se transmita progresivamente
a toda la cuenca.
La impermeabilización
del cauce favorecerá la torrencialidad
del río Manubles.
Los riesgos
ligados a vertidos incontrolados o accidentales
y riesgos ligados a roturas de balsas, afectan
a la totalidad de la cuenca vertiente,
con consecuencias en los abastecimientos
a poblaciones, en regadíos y en
la destrucción ambiental del río
Manubles en todo su recorrido.
Afección
a la disposición de la superficie
freática: La geometría
de la explotación, las emisiones
atmosféricas relacionadas
con la mina y su planta de tratamiento
tendrá una incidencia relevante
en la físico-química del
agua de lluvia de la cuenca. Le obliga
a trabajar por debajo de la actual superficie
freática, lo que conlleva
una modificación de la misma,
sea por drenajes o bombeos, cambiando
sustancialmente el régimen de caudales
del río Manubles.
Los
trabajos realizados confirman la conexión
entre las aguas del río Manubles y el
manantial de Aranda de Moncayo, nacimiento
del río Aranda. Este hecho tiene notables
consecuencias, ya que las aguas de este manantial
almacenadas en el embalse de Maidevera, constituyen
la principal fuente de abastecimiento de una
cuenca que tiene más de 8000 habitantes,
con poblaciones importantes como Brea, Illueca,
Jarque….
Sin duda
la afección más importante
sería la fuerte reducción
de caudal en el manantial como consecuencia
de una menor recarga por impermeabilización
del cauce. Otras consecuencias previsibles
serían el aumento de la mineralización
de las aguas, especialmente en el
contenido de magnesio y calcio, es decir
aguas más duras.
La modificación
de la físico-química del
agua de lluvía y sus efectos
serán significativos en toda la
cuenca del río Aranda.
Destacar
finalmente, que las afecciones a la atmósfera
(aumento de partículas, modificación
de pH, incremento de magnesio...) alcanzarán
las tierras de Ágreda y el Moncayo,
incluido el espacio protegido del Parque
Natural.